La fundación Start informa que da por concluido el proyecto Venus
(también conocido como proyectoV) luego de más de seis años de
múltiples y fructíferas actividades.
Todo todo lo que Vd. quería saber acerca de las minas, Rolando lo escribió en la revista La Nación la semana pasada...
Éste chabón vió la luz!
Es toda la verdad:Rolando: sos el Nuevo Mesías!
A continuación transcribo la nota.
Quiero polémica!
M.E.: –Sí, todos los tiranos tienen admiradoras fanáticas que los encuentran muy seductores. ¡Todos!
Yo: –Sin embargo, dicen que las chicas de ahora sólo aceptan a hombres dulces, compañeros, que cambien los pañales, que se permitan llorar...
M.E.: –¡Ja! Cuando un hombre llora, ¿sabés cuál es la reacción de su compañera? Le dice: "Mirá, maricón, cómo te piso la cabeza". Y lo aplasta como a una cucaracha. Sin pensarlo. Sin remordimientos.
Yo: –Me estás diciendo una cosa horrible. Las chicas son tan monas... Y además inteligentes, ágiles, veloces. Van al gimnasio, hacen yoga, van a exposiciones de arte. Les gusta trabajar. No preguntan cuánto van a cobrar. En el trabajo son geniales. Nosotros tenemos la manía de la autoridad. En cambio ellas...
M.E.: –Ellas han entrado al mundo de los hombres sin entrenamiento previo. Entonces no tienen límites. Carecen de códigos morales. Pueden robar, traicionar, mentir...
Yo: –¿Y la ética?
M.E.: –No se desarrolló. La mujer ha sido durante siglos un ser sometido. De golpe, entre 1950 y 1960, la vieja mujer estalló gracias a la píldora anticonceptiva, y se convirtió en yo quiero.
Yo: –Quiero a mi marido, a mis hijitos...
M.E.: –¡No! Quiero un auto, quiero una casa, quiero un título. La vida de una muchachita actual es una carrera de postas. De 25 a 30 me recibo, de 30 a 32 tengo mi único hijo, de 32 a 35 me animo a tener un amante, de 35 a 39 abandono a mi marido o programo orgías (pero sin él) y luego otro cambio, y otro cambio, y otro cambio. ¡La vida es cambio! Sobre todo cambio de hombres.
Yo: –Y nosotros, los varones, ¿qué somos en ese viaje?
M.E.: –Ustedes son, cada uno, una posta. No bien se llega al final de una etapa, se salta a la siguiente...
Yo: –Caray, da miedo. ¿Y qué hacen las chicas con el hombre que quedó atrás?
M.E.: –Se rescatan los elementos útiles. Amistades, propiedades, dinero, conexiones, aprendizajes. Ropa. Un departamento. En fin. Despojado de todos estos bienes, el varón es un insecto gordo. Se lo fumiga rápido.
Yo: –¿Y los hombres malos se salvan del exterminio?
M.E.: –Serán los únicos sobrevivientes. Los mandones, los celosos, los agresivos, los machistas del siglo pasado. Amamos el poder. Amamos el hombre verdadero. Amamos el hombre que nos hace temblar de miedo.
Yo: –¿Todas iguales?
M.E.: –No, claro. Hay chicas de barrio, o de pueblo, hay muchachas africanas o iraníes o palestinas o lituanas que no tienen la menor idea de todo esto.
Yo: –Y las actuales, ¿no aman, no sienten?
M.E.: –Todo eso les fue amputado. El vértigo de la vida les impide sentir. Van rapidísimo.
Yo: –¿Tus hijas son así?
M.E.: –Claro.
* El autor es periodista y escritor
Comentario[s]
yo entraria en esta ..... 25/11/2006 21:50, por Mariel Z.
35 a 39 abandono a mi marido o programo orgías (pero sin él) bue mejor no me emociono tanto...
y nada pobre Hanglin sus devaneos de cornudo y corneado ya no tiene limites
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