La exposición de pinturas de Jorge Porcel de Peralta en Arcimboldo. Primera muestra individual, primera comunión. La iniciación se materializa en un espacio, con la compañía de los seres queridos, que son queridos por el iniciado. Los acrílicos de Porcel, despliegan su universo de vivencias y pensamientos, precisando en cada tela el tema convocado, con la línea y el plano. La torta de cumpleaños como base de una construcción vertical –Porchi avioncito-, el concepto y su gesto consecuente contrastados por la opresión de "Institutionen", una pintura con otra pintura -enmarcada al centro, un paisaje con árboles que no es plano, el expresionismo del pintor en un no paisaje, un Porchi nocturno de placer pictórico, el recuerdo de la práctica budista, el sofá delineado y desolado, el inodoro inquietante de "Life" recortado sobre un plano, prolijamente dibujado, pintado, con un sutil marrón, resto de una mala limpieza defecatoria en el borde de la tapa. Matisse dice en "Las reflexiones sobre el arte", que cada día en su taller para empezar una tela, es como la primera comunión. Colgar una muestra será cada vez un inicio, camino que Porchi sabrá celebrar. Diego Melero, Buenos Aires, 27 de Noviembre de 2006. |