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Síndrome de post-abducción (II)

Si existe un punto de vista óptimo para enfrentar el Síndrome de Post Abducción es considerar el problema como un desafío; de ser posible encarar la situación desprovista de cualquier sesgo subjetivo, se observará que se trata de la épica imagen del Caballero enfrentando al mítico Dragón.

Uno de los principales problemas que es abordado en los textos de Los Aliados de la Humanidad es la dificultad que enfrentan muchos abducidos, víctimas del programa de pacificación; este proyecto busca la sumisión de la voluntad ante los aliens y el anquilosamiento del pensamiento crítico; Marshall Vian Summers sostiene:
El discernimiento crítico de la gente está siendo destruido. Así que cuando les ocurre algo complicado dicen: “Bueno, no quisiera juzgar la situación.” ¡Pero, de qué están hablando! Es necesario evaluar lo que está sucediendo: estas personas piensan que no pueden ser críticos. “Bueno, en realidad no puedo ser crítico. Yo no quisiera ser negativo.” Es necesario contrastar, hablar claro y decir que algo no es realmente apropiado. Pero estas personas no pueden ni siquiera hacer eso. Las personas que han sido afectadas por este Programa de Pacificación están incapacitadas en tomar una decisión. No pueden mirar un suceso objetivamente y decir: “Bueno, esto es una buena cosa,” o “Esto no es realmente una buena cosa para mí.” Así que dan la bienvenida a todo, pensando que es como debe ser con la vida.
Es cierto que se debe estar dispuesto a mirar todo. Pero no es cierto que hay que aceptar todo, es decir, darle la bienvenida a todo. ¡Por supuesto que no! Tener una Conciencia Superior no significa que no se deban hacer evaluaciones críticas. Simplemente significa ver las cosas desde un punto de vista superior. Y esto no significa que todo se vuelve gris; más bien significa que todo se aclara: se ve claramente qué hacer y qué no hacer, lo que es bueno y lo que no es bueno. Si la objetividad no es el producto final de un camino espiritual, entonces sólo persigue incapacitar y anquilosar.
Intentemos observar la situación desde nuestra humilde escalinata de la creación pero alzados graciosamente en puntillas de pie: los abducidos sometidos al programa de pacificación son los seres almados que han retornado para ayudar; sus capacidades shamánicas innatas yacen quizá dormidas o semi-despiertas, su esencia de servicio al prójimo los ciega de ver la psicopatía en otros, pero a su vez, los hace pasivos de guardar una mirada atenta sobre su elan vital, la cual ofrecen en desviadas dosis de devoción teócrata, sectaria posternación o desproporcionados picos de ansiedad. Es importante destacar que las entidades parasitarias de consciencia superior, haciendo uso de la fisicalidad variable asequible en la cuarta densidad, se mostrarán con los “atuendos” que sean considerados sacrosantos por la víctima.

Un caso específico del programa de pacificación consiste en bloquear los objetivos y expectativas personales, pero renegociarlos si el Wanderer se transforma en un problema para el sistema de control; el pensamiento rosacruz de John Baines lo sintetiza bastante bien:
En forma muy sutil se le van presentando obstáculos que insensiblemente lo van desviando de su camino y es allí donde se prueba la autenticidad de su determinación y deseo de evolución espiritual, ya que este deseo puede haber sido motivado por causas puramente materiales o afectivas.
Un hombre puede querer renunciar a todo y seguir este camino porque siente que no puede esperar nada de la vida, porque ésta le ha negado los dones que le ha concedido a otros. Si emprende el camino iniciático y alcanza después aquellos dones de los cuales había sido privado, terminará bruscamente todo interés de superarse espiritualmente, anhelo que era solamente un pretexto para conseguir sus propios y personales deseos.

Ya hemos dicho que la iniciación es un camino de renunciación y sacrificio, y que no se justifica alcanzar el poder que brinda el dominio de las fuerzas de la naturaleza a menos que este poder se utilice exclusivamente en beneficio de la Humanidad.
El gran dragón rojo y la
mujer vestida de Sol (Blake)
Pero el programa de pacificación también posee aristas marcadas por la coerción infantil, dado que el factor exógeno se presenta como todo poderoso, con el objeto de desempoderar al individuo y lograr su eventual sometimiento: ocurre que el programa de control mental comienza a edad muy temprana, y no existiendo la posibilidad de intervención parental que pueda detener la situación, el patrón de sumisión del infante se agrava debido a la total dependencia a los agresores. En varias opotunidades se reporta que el abuso se desarrolla en presencia de los familiares -que se encuentran en un estado cataléptico- como forzados expectadores del macabro evento; la situación acarrea profundas heridas psicológicas y en muchas regresiones el abducido ha conectado desacertadamente el abuso con los tutores involucrados, mientras que del otro lado brotan encubiertas sensaciones de vergüenza y remordimiento frente a la impotencia del velado acontecimiento; ambas traumáticas acequias emocionales nutren al efluente de loosh resultante; en el libro Matrix II se sostiene (cap. The Abduction of Children):
Los Grises son capaces de detectar y percibir las respuestas emocionales de los seres humanos. Pero algunas de estas respuestas (o las frecuencias involucradas) son rechazadas por los aliens. Con el fin de minimizar su exposición a longitudes de onda emocionales indeseables, los Grises pondrán a prueba a los seres humanos y aplicarán técnicas de modificación de comportamiento para bloquear estados emocionales específicos. Asimismo, se fomentarán los estados emocionales en el niño (o adultos) que darán lugar a longitudes de onda emocionales que pueden utilizar. Los Grises tienen la capacidad de “alimentarse” de esta energía. Pero además tienen la capacidad para confinar esta energía emocional en contenedores que poseen campos internos que “embotellan” la energía, al igual que un contenedor magnético retiene un plasma. El uso de esta energía en los Grises es semejante a un “elixir.” Les da un impulso en su vitalidad.
El ojo entrenado quizá considere la analogía con la agalla del roble: hay evidencia que sugiere que el desarrollo psíquico en algunos individuos puede ser inversamente proporcional a su tolerancia al abuso encubierto; así que quizá no todo esté perdido; muy en lo profundo, yacen todavía las raices profundas a la que no llega la escarcha.

El bloqueo de la memoria es otro tema recurrente cuya consecuencia directa son los picos de ansiedad y ataques de pánico debido al oculto trauma subyacente. Pareciera que tanto abducidos como perpetradores obtendrían un cierto beneficio, al menos en el corto plazo: para los primeros, el bloqueo de recuerdos traumáticos podría estar vinculado con una respuesta basada en la supervivencia y en recuperar un cierto control aparente sobre su vida consciente, mientras que los aliens sacarían provecho al reducir la respuesta emocional defensiva; esto nos indicaría que la recuperación consciente de los recuerdos junto a una ponderación objetiva de la conducta de los perpretadores es el primer paso para morigerar el fenómeno; el Material Matrix propone varios métodos para la recuperación progresiva de la memoria sobre estos velados acontecimientos:
  1. regresión hipnótica;
  2. trabajo sobre el área onírica: rememoración, exploración y desgrabación (por medio de un diario);
  3. elaboración escrita de ideas y recuerdos con objeto de establecer un flujo de asociaciones;
  4. fármacos que incrementen las áreas de la memoria;
  5. representación visual a través de la expresión artística;
  6. uso de técnicas imaginativas para esquivar las distintas clases de bloqueo;
  7. trabajar en desarrollar la consciencia y las funciones psíquicas.
En las investigaciones de Valdamar Valerian estos bloqueos coinciden con ciertas técnicas que utilizan las fuerzas de choque del Gobierno Secreto (control mental basado en RHIC-EDOM), (1) en particular los procesos de hipnosis anidada (nested hypnosis) y de bloqueo múltiple (double-block); estos últimos fueron estudiados en los trabajos originales de Dianética de L. Ronald Hubbard, (2) y años más tarde, redescubiertos por el psicólogo Corydon Hammond durante la Disertación Greenbaum sobre personalidades múltiples, en la que se expuso el flagelo del abuso infantil a nivel mundial, (3) como la oculta causa para la aparición de una constelación de personalidades que actuarían como espía, delator o asesino con total desconocimiento de la personalidad anfitrión. En el capítulo La Célula y el Organismo, Hubbard asocia con el término engrama (semejante al concepto samskara del doctor Sagan o introyecto negativo de la doctora Golomb) al programa “gatillo,” que actuaría desde las tinieblas del inconsciente: (4)
El engrama se introduce cuando la consciencia está ausente. A partir de entonces actúa directamente en el organismo. Sólo mediante la terapia de Dianética puede el analizador entrar en posesión de estos datos. [...] El engrama lo recibe el cuerpo celular. La mente reactiva podría ser el nivel más bajo de poder analítico, por supuesto, pero esto no altera el hecho científico de que el engrama actúa como si fuera una conexión soldada al regulador de las funciones vitales y a la coordinación orgánica y al nivel básico de la mente analítica en sí. Por “soldado” se entiende “en conexión permanentemente.” Este key-in es la conexión del engrama como parte de la maquinaria operativa del cuerpo. Un proceso de pensamiento analítico no está conectado permanentemente, sino que puede ser conectado y desconectado a voluntad del analizador. Esto no ocurre con el engrama. De ahí el término “soldado.”
Los síntomas de abuso infantil que los adultos pueden fácilmente reconocer incluyen desde tiempo perdido, miedos infundados y pesadillas junto a heridas inexplicables o cicatrices de origen desconocido. Un reciente documental que vincula estos síntomas junto a la programación post hipnótica y la conexión ufológica es The Nightmare del director Rodney Ascher.

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La infraestructura edilicia del Cosmos (II)

Ciertamente sería complicado para un gélido témpano imaginar la fluidez de un caudaloso río o la ingravidez de la neblina a la luz de un rápido amanecer. La extraña idea de que nuestro universo físico sea tan sólo una porción congelada de una realidad plásmica o energética mayor no debiera ya sorprendernos; aquello que sí debiera preocuparnos —como humanidad consciente— es si podemos seleccionar o quizá reencausar un determinado fragmento de un espacio-tiempo aun inmanifiesto.

Si perseguimos esta curiosa sospecha, y la asociamos a nuestro rudimentario análisis sobre el serialismo del tiempo promulgada por el ingeniero aeronáutico John W. Dunne, podremos arribar sin mayores esfuerzos al concepto del Espacio de Variantes (1) del físico ruso Vadim Zeland. Por el momento, sólo mencionaremos esto, aunque en breve profundizaremos cómo es posible que ambos científicos hayan recibido en sus sueños estas extrañas ideas sobre la naturaleza de la realidad. No nos cabe duda que Parmeneides hubiese reconocido a ambos como iatromantis que reciben educación en el mundo imaginal. (2)

Previamente vimos que el concepto de Puntos Coordenados del Seth Material coincide con el de  Ventanas (3) en las Sesiones Cassiopaea; es altamente probable que dicho término haya sido recogido por Fredric Grant Irland, ávido lector de material ufológico y canalizador original del material. (4) Si rastreamos el origen del término, vemos que fue nuestro respetado John Keel quien lo mencionó en su libro Our haunted world:
Las actividades de estas entidades se limitan esencialmente a ciertas áreas específicas del planeta, donde aparecen y reaparecen siglo tras siglo. "Los ángeles mantienen sus antiguos lugares," escribió el poeta Francis Thompson. Con lo cual, hay muchos lugares "embrujados" alrededor del mundo, evitados por el hombre antiguo o sacralizados por él. Estos son lugares geográficos precisos, y cualquier persona indagando en la historia y la tradición encuentran miles de relatos de fantasmas, demonios, monstruos y platillos voladores divisados a pocos kilómetros y que cubren mil años o más de tiempo.
Para los investigadores en OVNIS esos lugares son Ventanas: puntos de entrada para las naves espaciales desde algún lejano planeta. Los ocultistas enseñan que estos son Pasadizos: puntos débiles en la envoltura etérica de la Tierra a través del cual los seres de otros contínuo espacio-tiempo se filtran hacia nuestra realidad. [...]
Hay literalmente miles de estos puntos débiles en nuestro planeta. Actividades paranormales y sobrenaturales en estas áreas parecen estar controladas por factores cíclicos complicados. Periódicamente, el infierno se desata en todos estos lugares a la vez, y luego tenemos una ola de avistamientos de OVNIS, apariciones, duendes, repentinas desapariciones inexplicables de animales y seres humanos, incendios misteriosos, e incluso una forma de locura en masa.
De acuerdo a nuestra investigación, hemos de coincidir mayormente con la visión ocultista de los eterianos, dado que aun gran parte de los ufólogos sostiene la idea de extraterrestres (la dificultad con la palabra extraterrestre es precisamente la misma que con la alegoría del gusano en la maceta, (5) brinda un aspecto distorsionado y a la vez tranquilizador del problema: en definitiva, un punto de vista antropocéntrico). No obstante, esta visión ocultista no difiere demasiado de la científica; en el libro Universos Paralelos del físico teórico Michio Kaku leemos (cap. V: Portales dimensionales y viajes en el tiempo):
Aunque Einstein creía que los agujeros negros eran demasiado increíbles para existir en la naturaleza, demostró con ironía que eran aun más extraños de lo que podía pensarse, teniendo en cuenta la posibilidad de que en el centro de un agujero negro se encuentren agujeros de gusano. Los matemáticos los llaman «espacios múltiplemente conectados.» Los físicos los llaman «agujeros de gusanos» porque, tal como un gusano perfora la tierra, crean un atajo alternativo entre dos puntos. A veces se les llama «portales o pasadizos dimensionales.» Se llaman como se llamen, es posible que un día proporcionen el medio definitivo para el viaje interdimensional.
Empero, la idea académica propone la interconexión de un continuo espacio-tiempo tridimensional con otro, cuando la idea de Ventana o Punto Coordenado corresponde a la de un vínculo o corredor entre diferentes densidades de la materia. De ser este aparente delirio válido, podríamos ofrecer un principio de comprensión sobre la tecnología psíquica aplicada a la transmogrificación (que en las Sesiones Cassiopaea se propone con el acrónimo TdARm o Transdimensional Atomic Remolecularization); afortunadamente en las sesiones de Jane Roberts, Seth se explaya con claridad al respecto:
Los puntos de energía concentrada se activan por medio de intensidades emocionales que están perfectamente dentro de vuestro alcance normal. Los propios sentimientos y emociones activan estos puntos coordenados, aunque no los reconozcan. Por consiguiente, se añade una mayor cantidad de energía a ese pensamiento o sentimiento original, y se acelera su proyección hacia la materia física, independientemente de la naturaleza del sentimiento.

En otras palabras, estos puntos son como generadores invisibles de energía que se activan cuando un pensamiento o sentimiento emocional con la suficiente intensidad entra en contacto con ellos. A su vez, estos puntos intensifican la causa que los activa de una manera bastante neutra.
[...] en ciertas condiciones, pueden llegar a condensarse en forma de materia. Aquellas unidades electromagnéticas que tengan la suficiente intensidad activan automáticamente los puntos coordenados subordinados de los que hemos hablado. Por tanto, estas unidades se aceleran y se condensan en materia mucho más rápido, hablando en vuestros términos, que las unidades de menor intensidad. [...] 
Cada pensamiento o emoción, por tanto, existe como una unidad de energía electromagnética o como combinación de ellas en ciertas condiciones, y, con la ayuda de los puntos subordinados, frecuentemente emergen en los componentes básicos de la materia física. Esta aparición como materia física ocurre como «resultado» neutro, independientemente de la naturaleza del pensamiento o emoción dados. Las imágenes mentales, acompañadas de una emoción intensa, son por tanto un anteproyecto a partir del cual aparecerán –hablando en vuestros términos– los correspondientes objetos, condiciones o acontecimientos físicos.
La Cornucopia o
Cuenco de la Abundancia
Y esta es una hebra valiosa de información: la coordinación de pensamientos y emociones en una zona ventana los condensa hacia la realidad física. Puede ser entonces que las festividades y reuniones en emplazamientos sagrados, que más tarde degeneraron en rituales, tengan su raíz en este preciado conocimiento. Ahora bien, estas Ventanas no sólo son emplazadas geográficamente sino que también aparecen estructuradas de forma cronológica y estarían relacionados al período de 19 años conocido como Ciclo Metónico (6) en honor al astrónomo griego Meton de Atenas (aunque ya era conocido por los babilónicos y chinos); la antropóloga Bethe Hagens sostiene al respecto:
También sostenemos que una razón importante por la cual los constructores megalíticos estaban tan interesados ​​en la astronomía y el cálculo preciso de las fases solares y lunares fue que dentro de estos cálculos se computaba la predicción de "pulsos" de energía a través de la red en diferentes épocas del año. El capitán Bruce Cathie, piloto de avión e investigador prolífico sobre la red energética de Nueva Zelanda, ha teorizado durante años respecto al patrón armónico pulsante de la red y cómo podría relacionarse con avistamiento de OVNIS y fenómenos de "luces en el cielo." [...] Podemos plantear la hipótesis de los latidos del corazón de Gaia. Los antiguos evidentemente modelaron sus días sagrados y las fiestas locales para entrelazar estos acontecimientos entre la red y los campos de energía del sistema solar.
Curiosamente estos 19 años corresponden al múltiplo de 9,6 años conocido por los ufólogos como Ciclo Forteano en honor a las oleadas de fenómenos anómalos que había denunciado en sus obras Charles Fort; (7) y este ciclo nos lleva a la interesante idea de los nodos gravitacionales de tres cuerpos, cuando la Tierra, el Sol y la Luna se encuentran alineados.
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La hipótesis criptoterrestre: los Eterianos

Bajo el notorio influjo del célebre Jorge Luis Borges, discurridor y exornador de elegantes misterios, quien intuyó en su breve cuento del Tema del traidor y del héroe que la historia conspira a copiarse a sí misma, hemos de exponer una realidad de la que tal vez falten, en sus palabras, «pormenores, rectificaciones, ajustes; y haya zonas que no fueran reveladas aún», y no obstante represente el próximo nivel al cual arribe nuestro planeta; nos motiva esta clase de introducción pues concuerda con los contrapesos de aquel relato, ya que tantos investigadores han concluido abruptamente sus investigaciones (junto a sus vidas) al exponerlo al público, del mismo modo que el personaje Kilpatrick:
De esos laberintos circulares lo salva una curiosa comprobación, una comprobación que luego lo abisma en otros laberintos más inextricables y heterogéneos: ciertas palabras de un mendigo que conversó con Fergus Kilpatrick en día de su muerte, fueron prefiguradas por Shakespeare, en la tragedia de Macbeth. Que la historia hubiera copiado a la historia ya era suficientemente pasmoso; que la historia copie a la literatura es inconcebible...
Portada del libro
The Cryptoterrestrials
Mac Tonnies en su libro póstumo The Cryptoterrestrials propuso la existencia de una raza humanoide originaria de la Tierra y que ha coexistido junto a la humanidad durante miles de años; esta perspectiva no es nueva, y otros autores como la ufóloga turca Farah Yurdozu han sugerido tangencialmente algo semejante al estudiar los genios o djinn árabes; estas entidades hacen uso de cierta tecnología que nos supera, aunado con capacidades psíquicas para permanecer ocultos: los eterianos disfrazan sus verdaderos orígenes, sosteniendo la mentira de que sólo son curiosos visitantes del espacio exterior. Ya sea que estos seres sean extraterrestres o nativos de la Tierra es una cuestión de perspectiva: si son extraterrestres pero han existido aquí por más tiempo que la raza humana, entonces es posible considerarlos una especie autóctona; y si estos seres se parecen más a las hadas mágicas que a visitantes del espacio, es porque su tecnología es lo suficientemente avanzada, tal vez en concordancia a nuestro subjetivo concepto de magia. Tonnies desencadena una intersante cuestión en el capítulo The Abduction Epidemic:
Un motivo central en los informes sobre abducciones, como también en los relatos folclóricos de secuestros por seres no humanos, es el objetivo de producir un vástago "híbrido," un niño humanoide con la posibilidad de actuar como puente entre la sociedad humana y la exógena. [...]
El "programa de hibridación" recopilado de estos casos implica algo alarmante: su avanzado conocimiento en genética. Si ellos fuesen un aspecto desconocido de nosotros mismos, su habilidad en la genética no tendría que adelantarse a la nuestra propia. Y lo que se vislumbra más enervante es que seamos genéticamente compatibles. [...]
Bajo la hipótesis criptoterrestre, el "programa de hibridación" bien podría consistir en desarrollar híbridos "réplicas," adaptados a tareas orientadas a la supervivencia, como ser infiltrarse en la sociedad humana. Y esto plantea una más interesante inquietud: si los típicos encuentros cercanos involucran criptoterrestres parecidos a los humanos, como los Grises, ¿quién puede decir que no habría una galería de villanos progresivamente más extraños al acecho detrás del telón?
Pero cuando hablamos de la Cuarta Densidad, indicamos que corresponde a lo que se denomina en las teorías ufológicas de los doctores Hynek y Vallée como plano psíquico o en la jerga esotérica/rosacruz mundo etéreo; para llevar algo de luz sobre esto, resumimos el pensamiento rosacruz, los conceptos del Material Ra y Cassiopaea y la terminología shamánica/tolteca:

Zona
Región
Plano
Densidad
Orientación
Capacidad perceptiva
1
Empírea
Espiritual
Quinta a Séptima
Creativa
Incognoscible
2
Etérea
Psíquico
Cuarta Densidad
Neutra
Desconocido
3
Elemental
Físico
Primera a Tercera
Entrópica
Cognoscible

Rozando un tanto el tono eclesiástico, ¿nos hemos preguntado alguna vez por qué un Dios benigno crea un mundo en el que la única manera de sobrevivir es a través de quitar la vida a otros organismos vivientes? Y no seamos cínicos de reducir el problema a no ingerir alimentos provenientes de animales. ¿De negarse a comer, cuánto tiempo permanecería con vida? Se puede amar a los animales y cuidar plantas de interior y flores en el jardín, pero cada vez que se ingiere alimentos, estamos destruyendo la vida de algo: una conciencia, que siente y desea vivir, tanto como lo deseamos nosotros. Alimentarse es un requisito para la vida orgánica: es el hilo que une la existencia en el plano físico; pero más que un hilo es una cadena, que nos esclaviza a la velada ley: debemos consumir para subsistir; cualquier insurrección se castiga con la muerte. ¡Bienvenidos a una visión objetiva de la biología!

De ser posible el reconocimiento de esta perspectiva, nos veremos en la necesidad espiritual de buscar; esta búsqueda es un tanto más especial que la semántica a la que nos limita el lenguaje: en los términos de Théun Mares o Carlos Castaneda estaríamos al acecho de una respuesta que nos amplíe tan nefasta —al menos en principio— visión de la realidad. El dogma masónico, nos brinda una pista inicial: es el Gran Arquitecto quien ha diseñado esta maquinaria infernal; por supuesto, este ilustre monarca no se ensucia las uñas en la materia inmunda en la que nos encontramos confinados, pero eso sí, requiere del eficiente núcleo operativo junto a su tecnoestructura —en las palabras de Henry Mintzberg— para que el ápice estratégico reluzca en la pulcritud celestial digna de trastornada devoción; aquí ya podemos vislumbrar, acaso sin las nieblas de la resonancia límbica, los niveles superiores del plano psíquico; Tonnies postula:
He especulado que las diversas formas de vida con que se topa un abducido se pueden entender en los términos de una "sociedad colmena" con drones construidos para realizar tareas especializadas. Dado el actual nivel de investigación transgénica, es tentador preguntarse si los criptoterrestres han estado usando técnicas similares por siglos. [...]
Uno de los preceptos de la hipótesis criptoterrestre es que han desarrollado una "tecnología de la conciencia" (tomando la frase de Whitley Strieber) que, a los efectos prácticos, nos supera enormemente. Uno de los logros de esta tecnología consistiría en la habilidad de habitar o albergar cuerpos a voluntad: muy semejante a la forma en que un científico hoy en día controla remotamente el brazo de un robot.
Los escritores de ciencia a ficción se han debatido sobre los métodos para colonizar un planeta como Marte. En definitiva, podría elegirse en terraformar el ambiente a uno parecido al nuestro... pero también podríamos decidir modificarnos a nosotros mismos para tolerar las inclemencias involucradas.
Una civilización como la criptoterrestre tal vez pudiera permanecer en órbita y comenzar a poblar la superficie con formas de vida semi-autónomas: como drones orgánicos. [Bajo el concepto de telepresencia] ir de un lugar a otro sería tan sencillo como loggearse en un drone humanoide que se encuentre en las cercanías de donde queremos llegar. [...]
Una clase de civilización criptoterrestre como la que describo parece remota pero el concepto general está en práctica en la actualidad: si nuestras sondas telerobóticas se hacen cada vez más sofisticadas y pilotadas cerebralmente, en algún punto se convertirán en indistinguibles de las criaturas vivientes, y será en ese momento que alcancemos la "Singularidad" tan propugnada por los tecno-progresivos como el robotista Hans Moravec y el inventor Ray Kurzweil.
Si bien este es tan solo un bando del plano psíquico: el de aquellos que han decidido orientarse en el servicio a sí mismo, y esta orientación concuerda con el conocido left-hand path que en Demonología se entiende como el Sendero de la Mano Izquierda, y que en la escuela tolteca se denomina el Camino del Poder... muy semejante a la ruta perseguida por el personaje Dean Corso en la película La Ultima Puerta (The Ninth Gate), cuando se tropieza con el siniestro camino de salida de la realidad grosera, para ingresar en el de las manipuladoras huestes etéricas.

No obstante, es evidente que existe y trabaja activamente en el negocio de la batalla espiritual el bando de servicio al prójimo: hemos hecho nuestra labor consciente al reunir las luminosas perspectivas sobre la realidad etérico-creativa a la que puede acceder nuestro planeta, y de los ilustrados autores que describen las regiones empíreas del Cosmos. Aunque ciertamente su influencia parece verse disminuida en la Tierra, quizá Meade Layne, en su informe The Ether Ship Mystery and its solution pueda guiarnos en la razón:
Existe alrededor de cada planeta y todo cuerpo en la vastedad del Cosmos, un mundo etéreo. Los planetas se encuentran gobernados por estos seres eterianos. Cada planeta, incluida La Tierra, está bajo la égida o control de su contraparte etérica. Todas esas extrañas naves celestiales provienen de las regiones etéricas de cada planeta en particular. [...] Cualquier objeto proveniente de una región exógena a cada planeta debe pasar por la región etérica de La Tierra y ser autorizados por las potestades eterianas para su control.
¿Empieza a cobrar sentido nuestra confinación física en la siberia cósmica? Una legión de orientación negativa profita la energía emocional de los seres orgánicos y cobra peaje existencial a las entidades espirituales de servicio al prójimo que decidan encarnar para ayudar a encender la llama de la libertad a los habitantes de un planeta en eventual graduación a una realidad superior.

Manipulación hiperdimensional (II)

En nuestro primer acercamiento sobre la manipulación hiperdimensional, hicimos hincapié en la naturaleza psicológica de los manipuladores; planteamos que su orientación espiritual es de servicio egótico, decantando en conductas parasitarias y destructivas, bastante similar a como la psicología ha caratulado a los psicópatas: personas cuya preocupación es su propio bienestar y la satisfacción de sus deseos e intereses, percibiendo en los demás lo que un exprimidor vería en una suculenta naranja.

También distinguimos varias clases de entidades según su nivel de consciencia:
  • el ápice estratégico, siendo las entidades de consciencia superior nativas de cuarta densidad, que en diferente literatura rosacruz se las reconoce como los Arcontes: aquellos que detentan el poder, debido a su habilidad y astucia para imponer su voluntad; estas entidades inorgánicas pocas veces encuentran necesario proyectarse en la realidad tridimensional humana y cuando lo hacen, utilizan en general la línea media como medio de personificación;
  • la línea media donde podríamos reconocer a las sondas de cuarta densidad que en ufología se conocen como Grises (Grays), encargados del trabajo de trascender densidades: de la física a la etérica y viceversa; o de aquellos que realizan el trabajo sucio de acoplarse a un ser humano con fines de monitoreo y control (que deportivamente podríamos considerar como una marca personal): seres descarnados que Robert Monroe identificó en cualesquiera de los anillos de la zona de enfoque lúgubre; (1)
  • un núcleo funcional de menor jerarquía, conformado por miríadas de parásitos que cohabitan silenciosamente nuestro cuerpo sutil; estos seres parecen tener conductas robóticas o mecánicas, con un bajo umbral de consciencia, pero de nivel suficiente para denunciar a los niveles superiores o detonar correctivos psíquicos en caso de cualquier insurrección gnóstica del anfitrión.
Si bien la clasificación parece completa, es probable que la enumeración no lo esté; seguramente existirá una gran variedad de flora y fauna etérica: hemos dado ejemplos de ello, cuando comparamos la literatura de Lovecraft y sus semejanzas con la visión shamánica de los Guachos.

Esta oculta jerarquía estratificada de entidades, que representa los pisos invisibles del ziggurat energético, dejaría a la humanidad en un nivel intermedio, como explotadora de los recursos físicos planetarios: minerales, flora y fauna; el conglomerado de sociedades secretas oficiaría como cima estratégica de los controladores terrestres, pretendidos directores del destino mundial, donde los frecuentes rituales ocultos operan como un mecanismo para obtener poder a cambio de ceder libre albedrío y devoción a los pisos superiores del ziggurat energético.

Debajo de estos escalones se sitúa la ignorante piara humana: un simple eslabón de la cadena que facilita la transformación de alimento material en alimento inmaterial: en palabras de Gurdjieff el sufrimiento inconsciente, o en las de Monroe: loosh; los mecanismos de ordeñe del ganado humano consisten en los baluartes sociales del sistema de control hiperdimensional: las religiones teócratas, las escuelas, los deportes organizados, los medios y el gobierno, que mantienen a las masas complacientes, dormidas, y sobre todo, maleables; Thomas Minderle en el volumen tercero de Universal Seduction comenta:
La naturaleza emocional de la sociedad, junto a sus hábitos sexuales, y la dirección de la devoción espiritual son manipulados y ajustados a través del condicionamiento social y la programación mental con el objetivo de maximizar la cosecha de loosh.
Los shows televisivos y las películas inducen una montaña rusa de emociones en los reactivos espectadores, como lo hacen los deportes o el adoctrinamiento al miedo de los canales de noticias. Las religiones organizadas demandan obediencia ciega y devoción emocional a través de oraciones a falsas deidades. Los medios infunden una cultura con valores paradójicos: obsesionan a la gente con sexo y la llenan de remordimiento por no adaptarse a lo considerado como norma.
Y estos son sólo algunas formas en que varias instituciones son utilizadas como tentáculos del Sistema de Control para recolectar loosh y mantener a las masas bajo control. Estas instituciones parecerían haber sido creadas por humanos codiciosos o manipuladores de acuerdo a sus propios planes, pero en la jerarquía de servicio a sí mismo, aquellos que logran sus planes no están más que sirviendo a la planificación de los niveles superiores.
Existen otros métodos de cosecha energética que podríamos clasificarlos en masivos e individuales:
  • en el caso de los masivos, un régimen estacionario de cosecha de loosh frecuentemente culmina con cataclismos o hecatombes provocados, cuyo resultado es la muerte, dolor, enfermedad y pánico de millones; las guerras han servido claramente a este propósito: son extremadamente provechosas para los estratos superiores del ziggurat energético, y no sólo para los niveles hiperdimensionales;
  • en cambio, los métodos individuales son específicos para drenar a los seres con alma individual: los humanos pueden ser utilizados como sondas o portales desde donde la jerarquía superior se alimenta; tristemente, cualquiera puede funcionar como un portal cuando su consciencia falla en estar totalmente presente en un momento dado; estos episodios de fuga ocurren cuando uno entra en modo de piloto automático: se pierde en un mar turbulento de emociones negativas o ingresa en un tórrido trance hipnótico; bajo estas condiciones, la conducta puede ser manipulada con facilidad para lastimar emocional o psicológicamente a otros.
La planta energética y las
sondas recolectoras
en The Matrix
En términos matemáticos, la mitad de la población funciona en algún momento como portal, mientras que la otra mitad funciona todo el tiempo. Y esto se debe dado que la primer mitad posee un alma individual (pero que intermitentemente puede omitir estar presente... ¿cuántas veces deseamos no estar donde estamos?), mientras que la segunda sólo posee un alma colectiva,(2) carente de un núcleo individual consciente; esta ausencia de profundidad espiritual y la tendencia a la masificación, significa que actúan todo el tiempo en "piloto automático" y son por tanto, utilizados por la jerarquía superior para drenar a seres con alma individual; de esta forma, retienen a los seres almados con un umbral de energía bajo: incapaces de reconocer u oponerse al sistema de control. Jonathan Zap nos comenta su llamativo caso particular:
En medio de la noche, una alerta interior me sacudió y desperté en un instante. No estoy seguro de cómo describir lo que siguió... me despertó una de las sensaciones más impactantes que sentí en mi vida: una transferencia de energía masiva estaba teniendo lugar, la energía primordial de la vida, estaba saliendo de mí y se encaminaba hacia una persona que yacía cerca dormida; me encontraba paralizado, y parecía algo más que una parálisis del sueño ordinario: me sentía sujeto con anclajes de energía ardiente.
Había una entidad parasitaria flotando justo por debajo del techo cerca de los pies de la persona que dormía en la oscuridad: era como una nube oscura lenticular, aunque mi percepción visual no era del todo definida; entendí que esta era la entidad que parasitaba a la persona dormida y ahora, mientras se encontraba inconsciente, orquestaba esta transferencia de energía masiva.  
Con la mente ya despierta, y mi voluntad activa para detener este robo insidioso de energía, el color de la temperatura de mi metabolismo energético psíquico cambió de rojo a azul, una forma de energía que aparentemente no le es para nada nutritiva, incluso es peligrosamente tóxica para los parásitos. La entidad con forma de nube oscura en espiral hizo un sonido distintivo que de la única manera que puedo traducirlo sería como la frustración de un animal hambriento al que se la ha quitado su alimento.
Fue entonces que la entidad parasitaria se desvaneció en forma de nube sin dejar ni siquiera un rastro. La transferencia de energía se había detenido. Todo esto ocurrió en un instante de tiempo, pero dejó una huella indeleble en mi memoria.
Debido a esta paridad de seres, por cada humano con alma individual existe otro que es un portal orgánico; este es un eficiente método para recolectar loosh: un ser almado puede evitar ir a la iglesia, a recitales, películas, eventos deportivos o incluso volverse célibe, pero salvo que se convierta en un ermitaño siempre se generarán sincronismos negativos en donde si se está con la guardia consciente baja, se convertirá en un recurso energético listo para ser aprovechado por las entidades negativas.

En la siguiente entrega, analizaremos los casos excepcionales a la regla: aquellos que se arriesgan a desafiar al Arcontado y cómo pueden transformarse en sus sometidas extensiones humanas, o por el contrario, sobrevivir la desintegración positiva y convertirse en un guerrero espiritual.

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Manipulación hiperdimensional (I)

Estamos acostumbrados a llamar suerte a los acontecimientos que rodean una situación particular, pero sobre los que no tenemos control; la caratulamos como buena o mala respectivamente cuando se amolda o se vuelve hostil a nuestros objetivos. Quizá algún ojo somnoliento que comience a despertar tenga la sensación de que algo no está bien: ¿es suerte o estaremos siendo manipulados?

Efectivamente, algunos se encontrarán impotentes a resistirse o a cortar los hilos invisibles de las manos tenebrosas del astuto titiritero: el condicionamiento social coercitivamente implantado nos limita; pero otros reflexionarán y recordarán el lema del ars bellica de Sun Tzu:
Si te conoces a ti mismo y conoces a tu enemigo, no necesitas temer al resultado de un centenar de batallas. Si te conoces a ti mismo pero no conoces a tu enemigo, por cada victoria que ganes sufrirás también una derrota. Si no te conoces ni a ti mismo ni a tu enemigo, sucumbirás en cada batalla.
Hemos hablado en numerosas oportunidades sobre el trabajo interior y el reconocimiento de las propias debilidades; nos concentraremos entonces en conocer estratégicamente al enemigo pero sin olvidar que los límites pueden estar difusos: no desconsideremos la posibilidad de que el enemigo acampe en nuestro interior.

¿Pero quiénes son los Manipuladores? El control requiere de una organización jerárquica, como una pirámide: pocos en la cima estratégica y muchos en la base. ¿Pero cuán lejos llega este ápice? Los estudiosos de regímenes totalitarios sabrán que los tentáculos confluyen en varias sociedades secretas acusadas de conspirar en la implantación del Nuevo Orden Mundial; pero el ojo entrenado comprenderá que el ápice estratégico se pierde en las brumas y nieblas de la cuarta densidad, fuera y debajo de nuestro planeta, más allá del tiempo lineal. El físico Fritjof Capra, famoso por su declaración que no hay diferencia entre vivir y aprender, en su libro El Punto Crucial nos comenta:
Si bien somos capaces de discernir las partes individuales de un sistema, la naturaleza de un todo siempre es otra cosa que la mera suma de sus partes. La tendencia de los sistemas vivientes a formar estructuras poliniveladas con distintos niveles de complejidad está extensamente difundida en toda la naturaleza y ha de considerarse un principio fundamental de la autoorganización. En cada nivel de complejidad nos encontramos con sistemas que son conjuntos integrados “autoorganizadores,” formados de partes más pequeñas. Cada nivel actúa y se comunica recíprocamente con su entorno.

De este modo la predominancia del orden en el universo adquiere un nuevo significado; el orden en los sistemas es consecuencia de la autoorganización a un nivel superior...
El aspecto importante del orden estratificado en la naturaleza no es la transferencia del control sino la organización de la complejidad. Los distintos niveles de sistemas son niveles estables de complejidad diferente, y esto nos da la posibilidad de una descripción diferente para cada nivel. Ahora bien, como ha señalado [el biólogo Paul] Weiss, Cada nivel tomado en consideración es en realidad el nivel de la atención del observador.” La nueva percepción de la física moderna parece tener un significado en el estudio de la materia viviente: las estructuras de materia observadas son un reflejo de las estructuras mentales.
Entre los conceptos de Weiss y Capra podemos sintetizar algo importante: la Naturaleza (Cosmos) no busca control sino complejidad (¿pluralidad?) y la interpretación humana que podemos hacer estará limitada a nuestro nivel de consciencia; tal vez por designio, carezcamos del receptáculo mental para poder comprender a las entidades hiperdimensionales necesitando recurrir inicialmente a una elaboración subjetiva que se apoye en símbolos conocidos; quizá se trate de la razón por la cual esotéricamente se le brinda tanta importancia al cáliz filosofal, cuenco de la abundancia o matraz alquímico, en la que ciertas corrientes rosacruces ven el cráneo humano: la necesidad de la suficiente apertura mental para poder reconocer el titiritero tras el telón.

La humanidad está siendo ordeñada por entidades de consciencia superior con la capacidad tecnológica de viajar en el tiempo, reconfigurar el pasado y combinar universos alternativos para alterar probabilidades de ocurrencia o generar coincidencias artificiales, eligiendo como blanco para abducción, monitoreo y manipulación a cualquier individuo. Estas entidades son nativas de la cuarta densidad: un estado incrementado de existencia que interpenetra nuestra realidad tridimensional, y poseen la característica de fisicalidad variable: la capacidad de proyectarse en cualquier espacio-tiempo tridimensional; desde nuestro punto de vista, podemos interpretar dicha proyección como una aberración física, un hecho marginal al que asociamos con un episodio de irrealización.

Pero sus habilidades para operar por fuera de las leyes físicas conocidas no son las únicas; mucho del control subrepticio que ejercen sobre la humanidad es efectuado por una legión silenciosa, tal vez de una jerarquía menor, que se cuela en los intersticios ignorados, cincelados por la falta de balance e impecabilidad, la cual repta insaciable por su tesoro de guerra: la energía emocional y sexual provista por la masa humana. Esta oculta legión de parásitos busca sustento y cobijo en la oscuridad del subconsciente desconocido; Jonathan Zap nos comenta su visión:
Me parecía estar mirando dentro de las cavidades orgánicas que mi intuición me dijo que eran los órganos de mi cuerpo. Uno de ellos, estuve seguro, era mi corazón, pero visto desde un plano de energía alquímica: parecía una cámara con válvulas como portales, y todo estaba tejido de filamentos infinitamente intrincados de energía viviente; los colores parecían revelar secretos de la función de las diferentes estructuras. El corazón se reveló como un nexo complejo y transformador alquímico de las energías cósmicas, y no simplemente una bomba de fluido.

Pero de repente se produjo un cambio tan definido como el clic de un interruptor: una fuerza maligna se dio cuenta que estaba teniendo esta visión prohibida de la realidad sutil, y tomó medidas para aplacar esta insurrección: una respuesta inmunológica, un ataque feroz, fue lanzado hacia mí; este ataque interrumpió la visión prohibida que estaba teniendo, pero también proporcionó una instancia reveladora sobre la existencia de los parásitos mentales operando en mi cuerpo sutil.

Experimenté un ataque: una forma de pensamiento como un proyectil altamente cargado, como una bala de diamante rojo, que penetró mi psique, con la intensidad explosiva que genera la expansión de ondas concéntricas de miedo y perturbación. Mi mente pudo registrar este proyectil como una palabra en contracción:
“cáncer-asesino, cáncer-asesino, cáncer-asesino;” y era acompañada de terribles imágenes: las escaleras de un sórdido sótano iluminado por una sola bombilla colgando, a los pies de la escalera un pollo con su cuello cortado, y débilmente visible una víctima escuálida de un campo de concentración mientras se deslizaba hacia un horno. Estas imágenes perturbadoras bloquearon mi prohibida vista alquímica de los órganos corporales.

Desde que tuve esta experiencia, a menudo me pregunto si otros ataques de ansiedad no se generan acaso de manera subliminal por las inyecciones urticantes de la energía del miedo proveniente de los parásitos de la mente. Un tema constante en la escasa literatura sobre los parásitos de energía es que viven de las ráfagas de intensas emociones negativas y deseos sexuales oscuros; se ha asociado incluso con antojos de ciertos alimentos, especialmente los alimentos azucarados o dulces: parece como si los parásitos mentales pudieran alimentarse de la temperatura del color rojo del metabolismo hipercalórico, el exceso de emotividad y la excitación sexual. Puede que no sean capaces de alimentarse de la energía más azul de la dieta hipometabólica, lo que en el
Ayurveda se llama la dieta sátvica, que hace énfasis en pequeñas porciones, alimentos vivos y carbohidratos con un índice glucémico bajo. Son especialmente incapaces de alimentarse de una conciencia en un estado de homeostasis emocional.
La mano tenebrosa retira del tablero una
pieza draconiana, pero quién la derrotó
¿el poderoso guerrero o un humilde peón?
Las entidades hiperdimensionales usualmente prestan particular atención a aquellos que perciben como una amenaza para la concreción de su agenda, la cual podríamos resumir en: consumo, reclutamiento y destrucción. ¿Pero qué perfil psicológico existe en un ápice estratégico con este programa? Si consideramos que la orientación espiritual es claramente de servicio a sí mismo, es decir, que ven a los demás como piezas de un ajedrez para ser explotadas, reclutadas o destruidas, entenderemos que su naturaleza psicológica se ajusta a nuestro concepto de psicópatas altamente desarrollados que buscan dominio sobre los demás: seres extremadamente astutos y excelentes estrategas que conocen como optimizar sus recursos. Jasun Horsley parafrasea al autor conspiracionista James Shelby Downard sobre el detonante apofénico:
Una forma de apagar la conciencia de las personas es gatillar en ellas una reacción emocional que radicalmente contrarreste lo que se revela, de modo que la conciencia se cierre aún más fuertemente que previo a la revelación.

Esto es algo a tener en cuenta. Los ingenieros sociales y administradores de la percepción, los diseñadores fascistas, son como maestros ajedrecistas que juegan contra oponentes (nosotros) a quienes han enseñado a jugar y a quienes han hecho olvidar que alguna vez nos enseñaron estos movimientos. Nos han enseñado movimientos específicos que garantizarán que siempre socavemos nuestros propios esfuerzos para tener éxito (esto es, que nunca permitamos que la verdad nos libere), todas y cada una de las veces que usemos sus métodos.

Entonces, nuestros administradores de la percepción conocen cada movimiento que nosotros, sus estudiantes amnésicos y ahora “oponentes,” haremos; y saben exactamente qué movimiento realizar para provocar una reacción determinada de nosotros. Para ellos, es un juego de niños meternos en las creencias, valores, percepciones y comportamientos que extenderán aún más su control sobre nosotros. A los que tienen, se les dará aún más; a los que no tienen, hasta lo poco que tenemos les será quitado.
En la siguiente entrega profundizaremos en lo que algunos investigadores denominan como coacción extraterrestre, y comenzaremos a analizar los métodos del velado tráfico energético hiperdimensional.

Robert Monroe: una visión luminosa sobre la evolución

Habiendo comentado los escritos de Robert Monroe sobre el actual estado de nuestro planeta como el Jardín o Molino de los Dioses, proveedor del maná etérico de las entidades parasitarias, intentaremos verter algunas de las visiones que tuvo en sus reveladores viajes astrales hacia los futuros posibles de la evolución humana.

Uno de los descubrimientos más interesantes de Monroe fue que el planeta se encontraría envuelto en anillos o bandas espectrales, de un color gris o marrón profundo, en donde los individuos se congregan luego de la muerte física, durante un tiempo variable, en función a la resonancia vibracional y a su sistema de creencias. Las bandas espectrales fueron descritas en el libro Viajes Lejanos, de acuerdo a su orden de aparición y progresión hacia las zonas más exteriores del planeta, las cuales estarían divididas en sub-anillos y ocupadas por diferentes clases de entidades descarnadas. En definitiva, estas envolturas vibracionales funcionarían como un cerrojo para aprisionar almas una vez descarnadas del cuerpo físico.

La Primer Banda aparecía poblada de entidades con problemáticas en la impronta de la supervivencia básica, y se encontraban fuertemente sometidas al concepto de espacio-tiempo. Desde el punto de vista de las entidades superiores con las que Monroe comulgaba en sus viajes astrales, esta primer banda reflejaba “una masa de radiación de pensamiento caótico, sin dirección.”

El primer sub-anillo de la Primer Banda estaría ocupada por entidades exógenas que todavía intentaban participar de la vida física, pero sin éxito y parecían no estar al tanto de nada más; mientras que el segundo sub-anillo estaba conformado por seres aun en conexión a un cuerpo físico, en evidente estado OBE (out-of-body o viaje astral), procurando alcanzar el estado de vigilia (es así, que cuando lo alcanzan, y despiertan en su cuerpo físico, desaparecen de este sub-anillo). El tercer sub-anillo estaría ocupado por entidades exógenas que han abandonado la existencia física pero que no están consciente de ello, e intentan continuar con su vida acostumbrada, persiguiendo a sus seres queridos y muchas veces acoplándose emocionalmente con ellos (Monroe observó que este sub-anillo era uno de los mayores impedimentos para el desarrollo de la humanidad, y concluyó que el número de entidades se iría incrementando si el conocimiento humano ignoraba la existencia de estos apegos espirituales y continuaba programando la sumisión emocional en la niñez). El cuarto sub-anillo, poblado por entidades con apegos a la realidad física pero que se han dado cuenta de su situación descarnada; estas entidades han adoptado la actitud de “vale todo” y se expresan en distopías (réplicas bizarras) de nuestra realidad física.

La Segunda Banda contenía en su primer sub-anillo entidades exógenas que reconocen haber descarnado, pero su sistema de creencias no admite otra posibilidad de existencia, notando Monroe que estas entidades permanecen en una pasiva expectativa. El segundo sub-anillo estaría poblado de entidades con un poderoso sistema de creencias que les permitiría proyectar un faxímil de su propia realidad (probablemente se trate de los Teócratas y la Colegiatura Invisible mencionados en el libro War in Heaven). Estas entidades se congregan en diferentes realidades con sólidas estructuras jerárquicas entre sus miembros (egrégoras del tipo ministro/feligreses); siendo este sub-anillo probablemente el más nutrido de todos y por lo tanto el más manipulador, llegando sus tentáculos a la realidad física terrestre, en forma de sectas secretas y religiones organizadas.

La Ultima Banda comprendería a las entidades más avanzadas que en ufología se conoce como los que Detentan el Poder o en la jerga rosacruz los Arcontes: seres de Cuarta Densidad de Servicio a Sí Mismo, con una gran capacidad de manipulación de la realidad física y que exhibe una tecnología psíquica que dista de cualquier posible elucubración humana. (1)

Se nos informa que cerca del año 3000 estas bandas desaparecerán, encontrándonse un único anillo que irradia una prístina luz, ya sin discordancias ni distorsiones; sobre el planeta ya no habrá ciudades o signos de industrialización; el aire será límpido habiéndose restaurado el balance ecológico. Al cuestionar que había ocurrido, la entidad de consciencia superior que acompañaba a Monroe, le comenta que el balance fue restaurado por diseño y no por un cataclismo seguido de un rebobinado azaroso a un situación saludable; ya no había gente viviendo en zonas densamente pobladas, y esto era también por diseño. De hecho el planeta se hallaba en una diferente frecuencia vibracional: la presencia de Bandas estaba asociada al proceso de encarnación simultánea.

Monroe eventualmente logra comunicarse con las entidades que habitan el planeta y que ya no utilizan un medio verbal para expresarse, ni tampoco un cuerpo físico (al que se refieren como los “contenedores,” de igual forma que en mucha de la literatura ufológica), salvo ocasionalmente. Estos cuerpos se manifestan a través de pensamientos focalizados y utilizan la materia terrestre disponible y se mantienen en “capullos energéticos” que los preservan para cuando se requieran; en las Transcripciones Cassiopaea del 14 de Septiembre de 2002 hallamos un interesante refuerzo, enfocado en nuestra concepción del embrión áureo:
P: (J) Se dijo una vez algo sobre los seres bi-densidad. Eran como híbridos entre seres de cuarta densidad y un ser tercera densidad. ¿O puede que tal individuo sea un ser humano genéticamente mejorado?
R: Los humanos fueron una vez “bi-densidad.” Y algunos podrán serlo de nuevo de manera natural. Aquellos de “fabricación” de 4D SAS son similares. Basta con pensar en ellos como un tipo de portal orgánico con características sobredimensionadas.
Diseño artístico en la obra Poem,
considerar la Cauda Pavonis alquímica
y el retozante Onos Agôn Mysteria
Estas entidades, aun al ocupar un cuerpo, pueden transmutar la materia, manifestando una elevada capacidad de aprendizaje, experimentando la “consciencia planetaria” desde el punto de vista de cada especie que la habitó; curiosamente en el Material Seth (Seth Speaks) resuena una idea similiar que se asocia con el tiempo simultáneo:
Vuestro planeta Tierra me ha sido muy querido. Ahora puedo enfocar mi consciencia hacia él y, si así lo decido, experimentarlo de igual modo que ustedes; pero también puedo percibirle de muchas otras maneras que ustedes no podrían en vuestro tiempo.[...]
Cada persona, tanto los que están vivos —en sus términos— como los que han muerto, tiene una visión propia del mundo, y dicha “imagen viva” existe más allá del tiempo y el espacio. Y puede ser percibida por los demás. Cada visión del mundo existe en su propia particular “frecuencia,” y es posible de sintonizar sólo por aquellos que están más o menos en la misma frecuencia... Es bastante posible sintonizar con la visión del mundo de cualquier persona —en sus términos, viva o muerta.— La visión del mundo de cualquier persona, incluso si aun no ha nacido —desde vuestro punto de vista,— sin embargo sí existe.
Asimismo, estas entidades demuestran haberse despojado de la impronta de la supervivencia basada en el servicio a sí mismo y la consciencia enfocada en el cuerpo físico (engrandecimiento del ego), exhibiendo un amplio rango de experiencias que parte de lo más trágico de la experiencia humana a lo más sublime; ya no necesitaban dormir y su alimentación la realizaban a través de la energía que los rodeaba (probablemente relacionado al concepto de energía orgón del doctor Wilhelm Reich).

Como dato de color para el ojo entrenado, las entidades comentan a Monroe que los seres espirituales que arriben a la Tierra en aquel momento, deben experimentar al menos un ciclo de existencia en la realidad humana previo al cambio de frecuencia del planeta; e incluso aquellos que se graduaran del nuevo ambiente, luego del año 3000, ya no regresarían al planeta Tierra: no requerirían de experimentar la forma física y podrían acceder a niveles de densidad aun más sublimes. Permítasenos concluir con el siguiente extracto del notable John Keel de su libro Eight Tower:
Tal vez los hombres han pasado por todo esto antes. Tal vez hace 100.000 años, o hace cinco millones de años, había seres inteligentes que descubrieron estas energías y las usaron. Al igual que nosotros, ellos comenzaron con las ciencias pragmáticas y, finalmente, sus científicos, tal como los nuestros, se vieron confrontados con lo inesperado, lo inexplicable.
Una vez que lograron una comunicación directa y consciente con esta Fuerza, los valores de su mundo material se volatilizaron. La unidad con el cosmos eliminaría la necesidad de dinero, de productividad, de una organización civilizada. Toda la población llegaría a ser como aquellos dispersos ascetas que se sientan en trance en cuevas, disfrutando de Dios: la unidad de éxtasis total con el Todo.
Nuestro mundo se desaceleraría lentamente hasta por fin detenerse, a medida que esos fragmentos esquivos de energía que llamamos conciencia, abandonen nuestros cuerpos para reunirse nuevamente en la unidad primordial: será cuando el Aura de la Tierra, que ahora es indiscutiblemente oscura, de un color marrón sucio, se convertirá en dorada otra vez.

La expansión de la conciencia

¿Qué ocurriría si lográsemos vernos como una serie de robots obedientes, ejecutando ciegamente una serie de programas de dudosa autoría? ¿Existiría alguna posibilidad de vislumbrar el confinamiento en el que habitamos con las desviadas herramientas perceptivas de nuestro cuerpo? Pareciera poco probable si el diseño de nuestro organismo hubiese sido modificado con el fin de cegarnos a realidades más sutiles: del libro Teovnilogía del prestigioso Salvador Freixedo:
Los conspiranoicos nos acercamos con audacia a los límites del mundo tridimensional en que vivimos y nos asomamos a otros niveles de realidad, porque sabemos que la información que nos dan nuestros sentidos es enormemente limitada si la comparamos con las posibles infinitas formas de vida del Universo.
Robert Teske en su recopilación de tres volúmenes sobre un espeso material ufológico, expone una realidad conspiranoica de la que no se emerge indemne. Para aquellos interesados en una sinopsis, tan sólo diremos que las piezas encajan con facilidad en el rompecabezas de una realidad hiperdimensional, donde las sectas bávaras y el gobierno encubierto (formado por las agencias de seguridad, investigación y milicia) mantienen objetivos comunes con una raza criptoterrestre —que habita en lo que equivocadamente entenderíamos como regiones físicas subterráneas, cuando en realidad estarían en una densidad dual— a fin de establecer un gobierno único mundial (New World Order).

Hemos hablado anteriormente sobre las sectas, habiendo estudiado a fondo sus procedimientos de reclutamiento, la sutil mezcla de verdades en un cóctel devocional y ritual, junto al velado ziggurat que fermentan las jerarquías Masónicas y Rosacruces en aparente batalla —según leemos del iniciado Paul Koch— contra el anquilosamiento teócrata Jesuítico y los punitivos Iluminati; aunque en el fondo elucidamos que todas estas sectas son manipuladas en última instancia por el sistema de control hiperdimensional, gracias a la continua cesión de libre albedrío durante las reuniones ceremoniales y los rituales grupales.

Por otro lado, fue la doctora Karla Turner la primer académica que sostuvo en sus libros la posibilidad de operativos militares de secuestro y tortura de civiles en manos de Black-Ops, donde se involucraba a ciertas agencias de gobierno con un claro proceder despótico. Y no hemos de olvidar que los primeros libros Matrix de Valdemar Valerian, contenían varios artículos de un esclarecido Michael Topper, quien coincidía en una visión semejante, donde se develaba que la componente hiperdimensional poseía lo que podría etiquetarse como tecnología psíquica: herramientas avanzadas para secuestrar almas, implantar compañeros indeseables en el subconciente, técnicas para reprogramación de patrones mentales y un interés macabro en la explotación emocional del ser humano. Años más tarde, durante 1995, estos libros serían estudiados por Laura Knight-Jadczyk quien de manera independiente recibía sugerencias superluminales para que profundizara en estos temas; y una interesante frase proviniente de estas canalizaciones que hará a más de uno pensar:  
Ustedes viven en un universo “material,” desde su perspectiva. Pero hay un universo de energía que lo acompaña que, en gran medida, son incapaces de percibir hasta el momento.
¿Es conveniente entonces continuar con este esquema humano de intentar ver una realidad hiperdimensional, quizá ultraterrestre y cripoterrestre, o conviene atreverse a sugerir una panorámica más clara, elevando un tanto nuestra visión hacia una realidad más objetiva? ¿Acaso si un pez lograra comprender la naturaleza del anzuelo, mordería la carnada con descuidado ímpetu por una comida aparentemente fácil? Tal vez la visión conspiranoica de tecnologías que nos parecen en principio disparatadas, o la posibilidad de Enanos y Orcos tolkinianos —o si se prefiere: Grises y Reptoides magonianos— que habitan en salas infernales custodiadas por bases militares (no con el fin de proteger a la humanidad, al contrario: para que no escapen los que allí secuestren), podría verse diferente si nuestra realidad de tercera densidad fuese tan sólo una pequeña isla o colonia dentro de una vasta realidad de más dimensiones en una densidad superior.

Fibrado de Hopf, esfera tridimensional
interpretada desde cuatro dimensiones
Obsérvese que la esfera terrestre vista desde un sistema de cuatro ejes ortogonales perdería su volumen; ¿acaso estaremos percibiendo erróneamente la realidad tridimensional, confundiendo las sombras platónicas proyectadas desde una realidad más compleja? ¿Si las bases subterráneas fuesen el guardado ingreso a las galerías intraterrestres del Reino de Agartha, que efectivamente sería parte del plano etérico o cuarta densidad, estaríamos sosteniendo que el Gran Arquitecto o Rey del Mundo no sería un ilustre y bondadoso monarca, sino aquella entidad destructiva que tira de los piolines de las marionetas demoníacas y humanas?

El capítulo XIX del libro The Dulce Protocol intenta responder la inquietud de quién controla la mente colectiva reptoide:
Uno de los blancos al que fue dirigido Mr. Brown en su entrenamiento de RV [Remote Viewing o Visión Remota] fue la mente colectiva de los aliens Grises, más específicamente fue instruido en buscar el centro de control definitivo de donde emanaban las ordenes colectivas.

Luego de algunos fracasos iniciales, Brown se encontró en un área donde divisó varios Grises trabajando, aunque ignorando donde se encontraba en realidad. Intentó entonces “perseguir” el flujo de pensamientos que los controlaba, y se encontró que era abolutamente masivo, teniendo la sensación de ser algo sin límites, y casi de naturaleza universal. Sin embargo, detectó una especie de centro, una especie de “latido” de esta masiva matriz colectiva como una hebra permanente de información parecía fluir.

Notó entonces una inusual entidad sutil que parecía estar dirigiendo las actividades de los Grises que observaba, y que en realidad estos Grises eran sondas que la entidad encarnaba con el aparente objetivo de manipular la realidad física.

Brown fue instruido en localizar otras entidades sutiles que en apariencia controlaran otros Grises, y entonces se encontró en un área donde varias de estas entidades parafísicas perseguían diferentes actividades, como si de una estación central se tratase.
Si bien no pudo distinguir exactamente donde se encontraba, a medida que se internaba en este Centro de Control podía notar la rigidez de la atmósfera y el absoluto control militar. Llegó entonces a lo que consideró como el centro de gobierno de las actividades de las entidades sutiles, y allí había un área donde un “Consejo de 10” entidades de muy alto nivel estaba congregado. Estas parecían ser las entidades encargadas de toda la operación. El nivel de seguridad y lo cerrado de la atmósfera era inquietante.

Fue entonces cuando percibió al Líder Supremo del “Consejo de 10,” pero en ese momento Brown fue expulsado y volvió a duras penas a su cuerpo que permaneció en trance durante un tiempo en el que le pareció que esa entidad lo había seguido. Por unos segundos la entidad exploró el campo físico donde el se encontraba y luego desestimó al intruso viéndolo como un gusano en el fango.

Pero antes de la expulsión, Brown tuvo la oportunidad de inspeccionar por un breve momento cómo era la entidad. Si bien era extremadamente poderosa, tenía una personalidad retorcida y llena de oscuridad. En apariencia esta entidad había entrado en conflicto con otra fuerza a la que veía como una enemiga. Brown percibió que esta entidad tenía un severo problema de autoestima, a pesar de su increíble poder, y debido a esto, tenía una imperiosa necesidad de ser adorado por otros.
La Tierra vista de forma plana
y bajo ella un mundo reptoide
Permítasenos reflexionar alzados sobre hombros de luminarias gnósticas: una legión de psicópatas decide seguir a un demiurgo trastornado, emancipándose de una realidad creativa (o de quinta densidad); en este nuevo plano (de cuarta densidad) crean su realidad a gusto, pero a diferencia del anterior requieren de una fuente incesante de energía pues es el precio de encarnar en planos más densos que el espiritual; para ello, diseñan robots o cuerpos aun más densos que les proporcionen a través de su supervivencia y destrucción, flujos continuos de energía emocional negativa.

Y sin embargo, esta actividad requiere ser supervisada y optimizada; no vaya a ser que ocurra una insurrección gnóstica en la granja humana. Para ello, disponen de grupos sectarios con los que se pacta poder a cambio de devoción y un vedado cercenamiento del libre albedrío, convirtiéndoles en títeres sumisos de las oscuras manos demoníacas.

La escisión de realidades

Nos encontramos en el umbral del cruce de dos realidades; entendemos que sólo será posible una transición fluida teniendo un imparcial conocimiento de la que habitamos y una noción de la realidad a la que nos dirigimos. Quienes comprendan que la realidad en la que nos encontramos atascados -por no decir esclavizados o confinados- es cíclica, sabrán que cuando los indicadores cósmicos marcan un giro completo, el sistema se reinicia, generalmente con unas apocalípticas y sepulcrales campanadas finales.

Sin embargo, para el oído entrenado esto no será otra cosa que la señal de largada, marcado por el tintineo de cadenas que se rompen. ¿Pero, realmente conocemos la realidad en la que nos encontramos? El prestigioso Juan G. Atienza en su libro La Gran Manipulación Cósmica, nos comenta:
Esa realidad [exógena] nos está manipulando desde unas coordenadas -¿[hiper]dimensionales tal vez?- que normalmente somos incapaces no sólo de alcanzar, sino hasta de entender. Pero su juego es, a determinados niveles, exactamente igual al que ejercen sobre nosotros las entidades manipuladoras de nuestro propio mundo, hasta el punto de que pocas veces llegamos a identificar la naturaleza de esa radical dependencia y nos es totalmente imposible distinguir sus límites, precisamente porque, tan a menudo, la pequeña manipulación de nuestro entorno ejerce sobre nosotros trata de apoyarse -con un conocimiento intuitivo más o menos real del problema- en las manifestaciones que, con la apariencia de prodigios inexplicables, surgen ante nosotros rompiendo, incluso violentamente, los esquemas de nuestra lógica de andar por casa.
Aquello de lo que debemos percatarnos es que nuestra realidad humana está viciada por la subjetividad, la manipulación y, para no ser menos, en el engrandecimiento del ego. Parafraseando al escritor germano-español Andreas Faber-Kaiser, el muñeco humano suele comprar como verdad aquella campana que suena más fuerte o más veces. Bob Altemeyer, psicólogo canadiense que en su libro The Authoritarians (Los Autoritarios) concuerda en que un segmento muy amplio de la sociedad posee tendencias genéticas de obedecer a la autoridad sin jamás cuestionarla; en Comets and the Horns of Moses (Cometas y los Cuernos de Moisés) se lo cita brevemente:
La idea básica es que el cerebro tiende a protegerse del stress y siempre busca conservar la energía. Es más, cuando el cerebro aprende a temprana edad cómo callar sensaciones desagradables y crear una "visión alternativa" de las cosas, usualmente de una forma negligente, establece así un patrón de comportamiento que luego se perpetúa pues alivia el stress. [...]
La configuración del cerebro humano es la de buscar las causas de los efectos; esto fue una adaptación evolutiva dado que un ser que puede leer los signos del ambiente de manera correcta y anticipar eventos futuros que pueden resultar fatales, sobrevive. [...]
Los seres humanos son capaces de recordar los errores del pasado y, junto a la habilidad de reconocer patrones, predecir qué puede salir mal en el futuro; pero también pueden predecir su propia muerte; y estando sometidos a encontrar una solución, una respuesta defensiva y al mismo tiempo conservadora de energía, surge entonces la creencia religiosa como el camino con menor resistencia. Por otro lado el escepticismo, el encarar las verdades y los hechos dolorosos de la realidad, requiere de esfuerzo y produce dolor mental.
Compárese La Cabaña del Terror
con el Manuscrito Hefferlin
Nos hallamos entonces en la disyuntiva mental de tomar el camino fácil y creer, sometiendo nuestro discernimiento a las autoridades políticas o religiosas -ya sean de tercera o cuarta densidad- o encarar el camino hacia la Verdad. Si optamos entonces por Ad astra per aspera, y comenzamos a vislumbrar que los cuentos medievales sobre Infiernos dantescos, los extraños relatos del inframundo de Richard Shaver o las leyendas mesoamericanas del Xibalbá maya, frente a los artículos ufológicos que exponen la Base Militar de Dulce pueden tener un patrón común con aquella realidad lovecraftiana que intentamos exponer, ¿acaso alguien recuerde la película Cabin in the Woods?

Es que no nos cabe duda en afirmar que el cruce de realidades existe y es natural, y que lo artificial es el encierro en el que nos encontramos habituados. ¿No hemos hablado de manera esclarecida sobre el conflicto que subyace en la oscuridad de nuestra mente promovido por las entidades parasitarias?

Tal vez, la dinámica de lo que esté por ocurrir posea sus raíces en el nuevo paradigma del Universo Plásmico, donde el desbalance en la mecánica interna de un sistema impone una compensación externa provista por el sistema superior que contiene al primero; quizá desde la visión antropocéntrica, esto tenga dos componentes en retroalimentación:
  • por un lado el nivel de polarización: (1) si consideramos que el sistema interno se encuentra en desbalance (motivado por la subjetividad, la patocracia, el desenfreno, etc.), la compensación externa actuará como una onda energética contraria, en busca del equilibrio; bajo la influencia de esta Onda, los individuos sensitivos comenzarán a alejarse de aquellos que no lo son, lo que culminaría en una clase de catalizador para una escisión de realidades, formada por masas de individuos que necesitarán de diferentes destinos colectivos (aquellos que volverán a reencarnar en la realidad grosera de la tercera densidad y los que evolucionen a las experiencias en la cuarta); en sus escritos sobre Principios de Evolución Espiritual, Thomas Minderle lo explica con elegancia académica:
Hay un experimento científico donde la arena y la tierra son mezcladas y puestas en una hoja de hule. Cuando por medio del sonido la hoja comienza a vibrar, la mezcla se separa en dos montones de arena y de tierra. Esto se debe a que la tierra tiene consistencia más fina que la gruesa arena y por lo tanto poseen diferente frecuencia de resonancia. Cuando se aplica una fuente sonora, cada sustancia responde de manera diferente y por lo tanto comienzan a separarse.
  • por otro, el catastrofismo entendido como un reset planetario para balancear de manera natural el desenfreno de la creciente mecanización de la humanidad y la patocracia de su élite gobernante: no desentendamos que la polarización negativa a través de la ponerización de la sociedad, posee repercusiones cósmicas; Laura Knight-Jadczyk continúa en el segundo tomo de la Historia Secreta del Mundo:
Al final, la gente y la élite buscan ambas lo mismo: un paradigma que detenga las catástrofes cíclicas, pero lo hacen por razones diferentes. La gente busca aliviar el enorme stress de una certera pero impredecible hecatombe, mientras que la élite quiere perpetuarse en el poder.
El arreglo que sirve a ambos objetivos consiste en la ilusión de que la élite puede proteger a la gente de cualquier desastre. Y esta ilusión toma diferentes formas: rituales para calmar la ira de los dioses, revisionismo de la historia para exponer un marco uniformitario, una evolución continua y perenne de la humanidad, y un montón de propaganda.
Y esto funciona bien durante los períodos de calma entre dos grandes catástrofes. No obstante, la historia muestra que cuando aflora el hambre, las plagas, los terremotos, cuando los volcanes erupcionan y los cometas atraviesan el cielo o hay lluvia de meteoros y la anomalía climática se intensifica, la ilusión colapsa, y la razón de ser de las élites gobernantes (o sea, proteger a la gente) también cae, y entonces el chivo expiatorio termina siendo la clase gobernante.
La idea que la élite gobernante esté al tanto de un evento destructivo de escala global no es nueva; algunas corrientes conspirativas han planteado la posibilidad de que los medios estén cercenando información sobre un incremento en la actividad de cometas, que pueden ser expuestos como chemtrails (estelas químicas) rociados por agencias gubernamentales. El libro Comets and the Horns of Moses concluye en que: 
Atribuyendo la causa de estos eventos cósmicos al hombre, la élite mantiene la ilusión que ellos están al poder. Los chemtrails pueden detenerse si se dejaran de rociar, o las pruebas de misiles pueden culminar si las fuerzas militares son coaccionadas a ello, o el calentamiento global puede reducirse controlando las emisiones de gas invernadero.
Ahora bien, estelas desencadenadas por actividad cometaria, explosiones de cometas o cambios inducidos por tormenta solar no pueden ser cambiados por la élite. No sólo eso, porque si la gente se diera cuenta, podrían empezar a pensar que los 'dioses están enojados' e intentar buscar la razón tras esto, ubicándola en la creciente corrupción y violencia fomentada por la élite en sus esfuerzos de mantenerse en el poder.
Si las masas humanas reconocieran las verdaderas causas de tales fenómenos, esto llevaría a reconocer la impotencia de la élite y en consecuencia a poner fin a su mandato.
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