El Legado de Icaro: Capitulo 1 (IV)
Por ejemplo, el intercambio de significados que estamos llevando a cabo ahora mismo, surge de un significado simbólico y lleva a un entendimiento interpretativo.
No se trata de un acontecimiento empíricamente reducible, ni tampoco lo puede explicar la física, química o biología. Hamlet no esta hecho de electrones, sino de unidades simbólicas de significados que si se reducen al papel en que están escritas, se destruyen.
Por ejemplo Freud, el cual pese a sus rampantes ensayos de reduccionismo sociobiologico, su metodología fue casi enteramente hermenéutica y fenomenológica.
A través de repetidas observaciones e interpretaciones, él fue capaz de crear varios mapas o teorías de la esfera psicológica, teorías que no podían ser comprobadas empíricamente como el conductismo, pero que podían ser comprobadas por quienes estuvieran dispuestos a aprender la disciplina de la interpretación introspectiva.
En esta clase de áreas, la verificación es hermenéutica, no empírica, racional fenomenológica, no sensorial, o lingüística, no física.
Según Huston Smith por ejemplo, los cuatro niveles del ser que constituyen el mínimo absoluto que se requiere para explicar las grandes religiones del mundo, son : el cuerpo físico, símbolo mente, sutil alma y causal espíritu. Otras líneas de pensamiento ofrecen mapas más detallados, como los siete chakras del yoga kundalini, que denota un nivel físico o material, el emocional sexual (prana o bioenergía), el mental, el mental superior o psíquico, el sutil o arquetípico, el causal o no manifiesto, y el ultimo o incalificado.
La caverna de Platón sigue siendo una analogía excelente, siempre y cuando se tenga en mente su índole paradójica.
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